Ser facilitador es una gran responsabilidad, por lo mismo es indispensable estar en continua actualización ya que algunas veces, además de ser maestros; somos amigos, psicólogos, orientadores, o sea que tenemos como misión fundamental la formación de seres humanos integrales, capaces de comprender sus propias capacidades y desarrollarlas para construir una sociedad productiva, de ahí la importancia de tener vocación.
Yo son de un estado de San Luis Potosí, pero a la edad de 15 años mi papá nos llevo a México, con la finalidad de que continuáramos estudiando mis hermanos y yo, pero no era fácil por la situación económica, y tuvimos que empezar a trabajar. A los 18 años ya con un trabajo estable y de medio tiempo decidí, seguir estudiando, fui a presentar el examen de admisión a
Al terminar el CCH, obtuve mi pase automático a
Para mi fue un logro muy importante iniciar en una escuela del nivel medio superior, y como estaba acostumbrada a trabajar desde los 17 años en trabajos mas cansados (como capturista de datos) y en
En mi labor docente que es ya de 26 años, “he aprendido que me falta mucho por aprender”, cada generación de alumnos, es un reto sobre todo las últimas donde los alumnos disponen de la tecnología y los medios de comunicación de la sociedad actual.
A lo largo de mi experiencia docente he tenido muchas satisfacciones, sobre todo cuando encuentro exalumnos ya casados o profesionistas, que de alguna manera recuerdan y reconocen vivencias que a veces como docente las hacemos por rutina pero que de alguna manera marcaron su vida, tal vez por el enfoque humanista del quehacer docente, o cuando alguno de los egresados asisten ahora como padres de familia y encargan a sus hijos en su estancia por el plantel.
Actualmente tengo 54 años y muchas ganas de trabajar y sobre todo de seguir preparándome para ejercer mejor mi labor como facilitador. Desde la primera generación de maestros que iniciaron esta especialidad mi intención era inscribirme pero tuve un problema de salud y me operaron de la columna, aún no estoy bien y sobre todo porque me pusieron mucha cortisona, la cual me afecto varios órganos y ahorita estoy luchando con eso,. Incluso pensé en desertar de esta especialidad, porque estas jornadas que le invierto me afectan el tiempo que paso sentada trabajando en la computadora. Sin embargo estoy haciendo el esfuerzo de continuar.
Considero que para ser buen maestro aun me falta mucho, y aun pienso aprovechar todas las experiencias de mis compañeros de grupo y sobre todo la disposición de nuestra tutora.

Buenas noches compañera Bertha:
ResponderEliminarAl igual que usted, todavía tengo ganas de trabajar y de seguir aprendiendo, esta es una gran oportunidad de compartir el conocimiento y de seguir acumulando experiencias maravillosas.
Estamos en contacto.
Hola maestra Bertha la felicito por la forma de expresarse de su quehacer docente.
ResponderEliminarHasta luego